Elaboración

La familia Subiza ha sabido transmitir de generación a generación los misterios y secretos de un oficio artesanal cuyas técnicas aprendió Manuel Subiza en Francia a mediados del siglo XIX. Su formación en el País Vasco Francés, que cuenta con una larga tradición chocolatera, es un factor crucial para entender la pasión y la experiencia que volcamos en la elaboración del chocolate.

Tableta original de Chocolates Subiza.

A diferencia de los industriales, nuestro proceso de elaboración tradicional permite conservar entre el 70% y el 95% de los flavonoides del cacao (antioxidantes).

Todas las variedades contienen poco azúcar y mucho cacao, lo que mejora la calidad del chocolate y la salud del consumidor. Nuestros chocolates son diferentes gracias a la rigurosa selección de las materias primas.

En Subiza combinamos la sabiduría del pasado con la innovación sin olvidar nuestros valores fundamentales: la calidad, el proceso tradicional de elaboración y la salud del consumidor. Por eso, nuestros clientes son aquellas personas que cuidan su alimentación y que valoran la calidad de nuestros productos.

Solo utilizamos ingredientes naturales como aromas de vainilla y canela, avellanas, almendras, nueces, pasas de corinto, aceite, frambuesas, mango y fruta de la pasión liofilizada.

Desde siempre hemos priorizado la calidad a la cantidad. Nuestra filosofia de empresa aboga por elaborar y crear diferentes variedades de chocolate con mucho cacao y poco azúcar para poder sentir el auténtico sabor del chocolate.

No utilizamos ingredientes que consideramos de poca calidad o perjudiciales para la salud como el aceite de palma o las pastas de frutas azucaradas.

Los chocolates Subiza son ricos en magnesio, vital para los músculos y el cerebro; potasio, favorece el funcionamiento muscular; fósforo, participa en la constitución de los huesos; fibra, regula el tránsito intestinal; hierro, fija las moléculas del oxígeno en la hemoglobina; y vitamina E, retrasa el envejecimiento de los tejidos.

No utilizamos ingredientes que consideramos de poca calidad o perjudiciales para la salud como el aceite de palma ni tampoco complementos artificiales como conservantes o colorantes.