Historia

En 1841, Manuel Subiza, en el pueblo de Erro (Navarra) comienza la elaboración de chocolate según las técnicas aprendidas en Arnegy (Francia) y en San Sebastián de los mejores artesanos de la época. Nació así Chocolates Subiza.

Desde entonces, cinco generaciones se han sucedido al frente de la firma, manteniendo vivo su espíritu familiar y su vocación puramente artesanal, convirtiéndose de esta manera en el chocolate con más tradición de Navarra. En sus inicios la producción era reducida, pero suficiente para satisfacer el consumo de los pueblos del valle de Erro.

Jesús Subiza y sus cuatro hermanos en una foto en Erro, en el año 1925.

Para su elaboración se utilizaba el metate o piedra del chocolatero que todavía hoy se conserva.

Para su elaboración se utilizaba el metate o piedra del chocolatero que más tarde fue sustituida por un molino movido por caballerías. A principios del siglo XX y coincidiendo con la llegada de la electricidad al pueblo de Erro, la familia Subiza adquirió diversa maquinaria eléctrica que facilitó su labor artesanal. El resultado fue un chocolate más fino y de mayor calidad.

Durante esta época la fabricación de chocolate se compaginaba con otras como eran la elaboración de pan, velas o bolaos. El negocio fue creciendo, por lo que se trasladó a una casa cerca de la carretera, donde paraba La Montañesa para que sus viajeros descansaran. Así fue como Ernest Hemingway conoció nuestro obrador y degustó nuestros chocolates cuando se dirigía a Burguete a pescar después de disfrutar de los Sanfermines.

En 1958 Chocolates Subiza se traslada a Pamplona, a su actual ubicación en calle Amaya, nº 30. Coincidiendo con este traslado, se renovó la maquinaria y se ampliaron sus instalaciones, lo que permitió la elaboración de nuevas variedades de chocolate.

Erro desde la carretera en 1960, desde donde se aprecia el antiguo obrador de chocolates Subiza. Foto cortesía de la asociación Elutseder Elkartea.

Cuando iba a pescar a Burguete, Ernest Hemingway paraba en Erro a comprar víveres, entre ellos una tableta de chocolate Subiza.

En el año 1995 el Gobierno de Navarra nos concedió el Diploma de Maestro Artesano y de Empresa Artesana. Además, formamos parte de la Asociación de Alimentos Artesanos de Navarra.

Entre nuestros clientes están deportistas, personas que buscan una alimentación sana y ‘gourmets’. Estamos muy agradecidos por su fidelidad y confianza. Gracias a sus sugerencias seguimos aprendiendo, innovando, mezclando, experimentando cada día. Ellos son nuestra razón de ser. ¡Gracias!